26.1.09

¡ALUD!

El viernes 23 de enero ví que había recibido en mi buzón un correo electrónico de la Federación Madrileña alertando sobre el peligro de aludes en Peñalara y Cabezas. Además informaba de la previsión de fuertes vientos huracanados. Una semana antes, moría un compañero en el Tubo Central de la Laguna Grande por un alud.

La climatología nos tiene mal acostumbrados. Los inviernos suaves suelen ser muy frecuentes ahora y por contra, cuando la nieve y el frío hace acto de presencia en cantidades, dicen, que de otros tiempos olvidamos muchos de sus riesgos. Además, todos coincidimos en que nuestras sierras son amables, frente a cresterios, agujas y grandes paredes de otras montañas. Pero es que la mayoría de los desprendimientos se producen en inclinaciones de entre 30º a 45º, algo más que habitual por aquí.

Esta es una de las razones por las que no entiendo el porqué no se incluye en el aviso otras zonas. El pasado domingo visitamos Hoyo Grande, en el Nevero y pudimos ver los restos de unos dos o tres desprendimientos menores y los bloques dejados por un alud de placa de dimensiones importantes. Era algo más que el desprendimiento de una cornisa. Se trataba de la rotura de una placa de unos cincuenta centímetros que se precipitó ladera abajo.




No hay que menospreciar nunca a la montaña. En invierno hay que recordar que los "tubos" son desagües naturales. También hay que vigilar las cornisas, esas "cejas" que se forman todos los años y que terminan siempre por caer.

Una recomendación para una rápida e instructiva lectura es este artículo de Pérez de Tudela que se encuentra en la página de la Dirección General de Protección Civil al que podéis acceder pinchando aquí.

Como es natural, me hago eco de las recomendaciones de la fmm de extremar las precauciones y valorar seriamente la cancelación de las salidas.

Observar siempre:

-. Utilizar siempre el casco.
-. Utilizar el piolet y los crampones.
-. Asegurar pasos delicados con cuerdas.
-. Valorar la capacidad de los menos experimentados.
-. No infravalorar la dificultad de los itinerarios
-. Consultar los partes nivológicos y meteorológicos locales.
-. Utilizar ARVA, pala y sonda.

Por favor, tened cuidado.

13.1.09

CHOMOLUNGMA, EL TRIBUTO A LA DIOSA.

JON KRAKAUER. Mal de Altura. Madrid, Desnivel 2008.

“Subir al Everest es un acto intrínsecamente irracional, un triunfo del deseo sobre la cordura. Cualquier persona que se lo plantee en serio es, casi por definición, ajena a la influencia de lo razonable”
(Jon Krakauer)

¿Qué impulsa a un individuo a pagar 65.000 dólares para que le ayuden a escalar la cumbre más alta del planeta? ¿Que ofrecen las empresas de guías a estas personas? ¿Son conscientes las partes de los peligros en altitud? ¿Qué pasó aquel fatídico mes de mayo de 1996? Este texto es el relato de los sucesos que desencadenaron una de las tragedias más controvertidas del himalayismo; es la historia de las personas que se convirtieron en actores no deseados de un drama. Tenemos ante nosotros un trabajo periodístico, no una obra de ficción que estuvo entre los tres finalistas del premio Pulitzer de 1998.

Montañero y periodista, Jon Krakauer (que es el autor) fue enviado por la revista “Outside” a realizar un reportaje sobre la explotación comercial del Everest. Acompañó a la expedición de Rob Hall (Adventure Consultants) y aunque en principio se quedaría en un campo de altura no pudo sustraerse al reto e hizo cumbre el diez de mayo. Durante el descenso se desató la inesperada tormenta y la Diosa se cobró su tributo.

“De mis cinco compañeros que conquistaron la cima, cuatro, incluido Hall, perecieron en un temporal que se montó de improviso cuando aún estaban en la cumbre. Para cuando volvía al campamento base, nueve alpinistas de cuatro expediciones distintas habían muerto ya...”

Esta edición nos llega con “retraso”. Después de años en el mercado, con cuatro millones de ejemplares vendidos y una película (que no estaba seguro de mencionar por pudor) se edita en nuestro país, con el sello de Best-Seller y de manos de Desnivel quién había ya publicado la alternativa a esta historia que escribió el desaparecido Anatoli Boukreev, “Everest 1996” (The Climb en el original) porque consideró que no salía muy bien parado en el texto de Jon.

Valorar si es interesante leer este libro es sencillo: hazlo, no perderás el tiempo. Te enganchará. Sus más de trescientas páginas no te durarán mucho. Sólo te tocará pagar 21 euros, que no son pocos.