26.2.08

MONASTERIO DE BONAVAL (RETIENDAS) [23-02-2008]

Un nuevo paseo apto para todos los públicos. En este caso sólo estropeado por una excesiva confianza en la tecnología del teléfono móvil que me impidió poder indicar a mi hermano dónde estábamos. Al final, cada familia por su lado disfrutó de un día estupendo. Unos en Valverde de los Arroyos y otros en el Valle de Bonaval. Anotamos en el cuaderno: No hay cobertura. Sólo funciona el 112.Siguiendo las indicaciones del mapa de carreteras y después de atravesar Guadalajara, con más intuición que otra cosa, nos situamos en la CM-1004 y cinco kilómetros antes de llegar a Tamajón nos desviamos en dirección Retiendas. No tiene pérdida.Antes de cruzar el puente que nos sitúa en el pueblo, hay una carretera pobremente asfaltada. Dejamos el coche al lado de un registro de agua que hay cerca del cementerio y emprendemos camino.Unos caminantes nos avisan: No hay que tomar el puente y seguir el camino que continúa en esta margen del arroyo. Y les hacemos caso. Abandonamos la carretera y hacemos ruta sobre una ancha pista que atraviesa un bosque de encinas y que se dibuja paralelamente al Arroyo del Regajo. En 38 minutos estamos junto al Monasterio de Santa María de Bonaval. Mejor dicho junto a sus ruinas: los restos de la iglesia y en menor grado, de las dependencias monacales. Fue un templo levantado por la orden del Cister allá por el S.XII. Según notas tomadas en la red, “es un ejemplo arquitectónico de gran interés” pues “a la curiosidad de la disposición de su planta, de su inacabada estructura, y de la valiente y hermosa pureza de sus bóvedas y muros, añade la abundancia de elementos decorativos puramente cistercienses, que conviene resaltar”. Por aquello de entender el deterioro de la construcción, encuentro relación en varias fuentes que con la desamortización, en 1821, tierras y edificio pasan a manos privadas. En el Bar de Retiendas vemos tras el mostrador una referencia al lugar en la que puede leerse que en “1894 el pueblo de Retiendas lo adquiere para si en propiedad por un importe de veinte mil quinientos duros”.
Pues a orillas del Arroyo del Regajo damos buena cuenta de bocadillos y bebidas. Eso sí, sin dejar ni las migas. Que hay que ser limpio. Nos regalamos unos minutos para tomar el sol, darnos un paseo por los alrededores y luego de arrojar unas piedras al Río Jarama emprendemos el regreso.Un hermoso lugar que tal vez sea mejor ver con el esplendor de la primavera o el estallido de colores del otoño. Es una lástima pensar que esta joya esté condenada al abandono, el deterioro y la consiguiente desaparición.Si deseas consultar su situación en un mapa, el de la Tienda Verde, SIERRAS DE AYLLON Y OCEJON, 1:50.000 es una buena opción. Para la excursión se utilizó: Domingo Pliego Vega. EXCURSIONES FÁCILES POR LA PROVINCIA DE MADRID-1. Desnivel, 1995. Sobre el monasterio es interesante leer: www.aache.com/monaster/bonaval.htmRuta comentada en: sistemacentral.net

DON CONSTANCIO EN FACSÍMIL

Constancio Bernaldo de Quirós. LA PEDRIZA DEL REAL DEL MANZANARES. Edición facsímil de la publicada en 1923. Desnivel, 1999. 174 páginas.

Si queremos ver con los ojos de los clásicos “guadarramistas” nuestras sierras, no hay nada como leer los textos que nos han legado. Y si además uno se considera un “pedricero”es evidente que disfrutará con esta guía escrita por uno de los fundadores del club “Los doce amigos” germen de lo que luego fue la “Sociedad Española de Alpinismo. Peñalara”. Un hombre que amó como nadie estos parajes: Don Constancio Bernardo de Quirós.

En esta obra no se debe buscar la información que se exigiría a una moderna guía sino que debe el lector situarse en el tiempo e intentar sentir la admiración que estos “peñalaros” sentían por este incomparable mundo de granito. Mucho a llovido desde entonces y la toponimia a cambiado o es imprecisa. Aunque mención a parte merece la recopilación de leyendas y anécdotas o la magistral lección de geología que nos ofrece para explicar la formación del relieve de La Pedriza.

Creo que es buena idea reeditar estos textos. Además hacerlo con el mimo y el cuidado que merecen. Es necesario vivir el legado de aquellos que antes que nosotros descubrieron con ojos asombrados Guadarrama y además hicieron el esfuerzo de transmitirnos sus vivencias.

20.2.08

LOS PRADOS DEL HOYO (VALDEMAQUEDA) [16-02-2008]

Se trata de una ruta pensada para hacer con niños y personas que como yo tienen que tomarse las cosas con calma. El camino es una pista que discurre junto al Arroyo de las Chorreras, uno de los atractivos de la ruta. Pero como la cosa está como está, ni arroyo ni chorreras y el prado agostado.
Al parecer las orillas son un lugar idóneo para descansar después de un chapuzón.
Se sale del pueblo de Valdemaqueda por un camino que parte de la parte alta. Toda la ruta puede hacerse en vehículo pero no era ese el objetivo de la salida por lo que dejamos aparcados los coches al finalizar el asfalto.
La parte más dura del recorrido es una cuesta en la que entraremos nada más comenzar y recorremos los primeros 25 minutos hasta un lugar, cruce de caminos, que llaman Landaluvio. Luego es llanear hasta los Prados del Hoyo. Tras una hora total de camino llegamos hasta una pequeña ermita levantada en honor de Ntra Sra de los Remedios.
Durante la excursión vamos flanqueados por pinos resineros cargados de muérdago y el canto de una multitud de pájaros. No en vano es Zona de Especial Protección para las Aves.
Si tras la caminata los niños quieren y los mayores pueden, es interesante seguir el camino hasta la Atalaya Puesto del Rey desde donde “al parecer” se tienen estupendas vistas de Guadarrama y Gredos.

Mis hijas y sus amigas disfrutaron del paseo y les quedó ganas de repetir, lo que es un buen indicador. Alguno de los mayores sufrieron agujetas al día siguiente. La comida en el Camping Canto la Gallina, en el mismo pueblo. Autoservicio con menú del día: bueno, rico, variado y barato. Además con parque infantil. Recomendable.

Una vez más, la ruta está seleccionada de la guía de Javier Zarzuela Aragón, EXCURSIONES PARA NIÑOS POR LA SIERRA DE MADRID. Ediciones La Librería. 2006.

19.2.08

UN AUTÉNTICO LIBRO DE TEXTO

Escuela Española de Alta Montaña. CERTIFICADO DE INICIACIÓN AL MONTAÑISMO. TEXTO OFICIAL DEL PRIMER NIVEL DE ENSEÑANZA DE LA ESCUELA ESPAÑOLA DE ALTA MONTAÑA. Barrabés editorial, 2001. 247 páginas.

Es lo que parece: el texto oficial del primer nivel de la Escuela de Alta Montaña de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada y que es necesario conocer para obtener el Certificado de Iniciación al Montañismo. Y como es iniciación nada de cuerda, nada de hierros, nada de ferretería y nada de escalada.

Tampoco destripa las entrañas del uso de tecnologías como el GPS, pero a cambio hay mucha brújula.

Son un montón de páginas llenas de contenido que van desde la orientación y la cartografía hasta el entorno jurídico, pasando por la seguridad, el equipo y el material. Todo lo necesario para empezar.

Los cuadros sinópticos y los gráficos explicativos son útiles y muy claros. Nos encontramos con cuestionarios que nos permiten comprobar cuánto hemos entendido y una bibliografía al final de cada capítulo desde la que ampliar conocimientos.

¿Pero es necesario aprender todo esto para disfrutar de un día en la sierra? Pues no. Pero siempre y cuando uno no se mueva de las áreas recreativas, los lugares conocidos o vaya acompañado de guías. La cuestión es que sin unos conocimientos previos no debemos enfrentarnos a la incertidumbre que representar andar por lugares poco seguros aunque indudablemente hermosos. Y siendo serios, no vale aquello de "quien dijo miedo habiendo hospitales".

Encontraremos todo lo que tenemos que saber e incluso más. Necesario para gasterópodos. Todo útil. Todo necesario. Es un auténtico libro de texto. No tiene desperdicio.

17.2.08

ASCENSIÓN "EXTREME" AL CERRO ALMODOVAR [14-02-2008]

¿Qué hacen dos amigos y compañeros de cordada cuando salen a pasear porque uno de ellos está convaleciente? Pues suben lo primero que encuentran, lo que está más cerca: el Cerro Almodovar. Toda una aventura con sus 726 metros de altura para cargar con la bicicleta en todo momento o arrastrar la pierna rebelde por los 56 metros de desnivel hasta coronar.
Así vistas las cosas, la broma quedó en la realización de la Iª Ascensión EXTREME al Cerro Almodovar´08. Y si no lo conoces, tendrás que darte prisa porque entre las urbanizaciones y los planes del Canal de Isabel II poco nos queda para disfrutar las espectaculares vistas que hay de Madrid desde su cumbre.
Un rato agradable. Un paseo memorable y un gran compañero que así lo cuenta en su blog.

13.2.08

HACIENDO Y DESHACIENDO NUDOS

Peter Owen. MANUAL DE NUDOS DE ESCALADA. COMO REALIZAR PASO A PASO 30 NUDOS FUNDAMENTALES PARA EL ESCALADOR. Editorial TUTOR, 2000. 140 páginas.

Hace ya unos años que me hice con este manual de nudos. En él aprendí y con el practiqué en casa hasta el agotamiento. Un metro de cuerda, muchas ganas y a seguir las indicaciones del autor.

Los dibujos en cada nudo son claros y útiles. Las instrucciones justitas.

¿Pero, usamos tantos nudos en nuestra actividad?. Decididamente no. Por tanto muchos sobran, aunque nunca está de más saber cosas sobre todo si te pueden resultar útiles. Lo peor es que faltan otros que son muy usados como por ejemplo: el Marchand de doble seno y el nudo de bloqueo Mula o Fuga.

Da la impresión de que el manual está escrito por un apasionado de los nudos. Y su afición le ha hecho conocer a la perfección estas ataduras que nos hacemos, pero él no practica el montañismo. Sólo es una sensación.

A pesar de lo evidentemente útil que me ha resultado, estoy convencido de que hay mejores manuales sobre este tema.

10.2.08

AL GENERAL INVIERNO LE HAN DEGRADADO

[Este texto fué publicado en el número de febrero de 2008 de la revista La Torre que edita la asociación cultural y de medio ambiente de Ciempozuelos.]

Eso me temo. Por orden del Estado Mayor del Cambio Climático nos estamos quedando sin invierno. Sin aquellas semanas de frío intenso, hielos y nieves en las cumbres que duraban meses. El tiempo primaveral aparca frente a nuestras casas y parece que no se mueve. Pero no debemos bajar la guardia. Es invierno, y hay una serie de consideraciones que tenemos que tener en cuenta a la hora de salir a la montaña. Y de eso hablaremos.

Es uno de los momentos más hermosos del año. Las cumbres están nevadas. Los paisajes son siempre sobrecogedores. Parece que en estos momentos el montañero encuentra su esencia en esa belleza que satura sus sentidos y ciega el alma. También muchos conocemos nuestras montañas en verano y queremos redescubrilas con el manto blanco.

Y el buen tiempo ayuda lo suyo.

Es bueno recordar cómo vestirnos. No se trata de moda. Es, una vez más, cuestión de sentido común. Por ejemplo, es mejor quitarse ropa que no tener que ponerse. Y esto que parece obvio intentamos evitarlo por no cargar con lo que sobra.

Lo mejor es equiparnos según la antigua regla de las tres capas: la primera debe alejar de nuestro cuerpo el sudor para que no se nos hiele en contacto con la piel (no valen las camisetas de algodón tan cómodas en verano). La segunda capa debe conservar el calor generado por el cuerpo. Habitualmente usamos prendas realizadas en “Polartec”. Recordemos que la ropa NO DA CALOR sino que conserva el que generamos. Y la tercera que debe protegernos del viento y del agua. Prendas impermeables que además deben ser transpirables.

Sobre las botas ya hablamos hace poco. En invierno hay que poner especial cuidado en su elección. Más que en verano. Sus características son distintas. Deben ser impermeables, transpirables y retener el calor que generamos. Además deben ser rígidas o semirígidas para poder fijar bien los crampones que son esos “pinchos” que atamos mediante correas a nuestro calzado.

Y algunos “accesorios” imprescindibles y de gran importancia son: el gorro. Por la cabeza perdemos casi el 40% de nuestro calor corporal. Y los guantes. Para éstos emplearemos la misma regla de las tres capas. También utilizaremos los geltres o cubrebotas que impedirá que nos entre humedad por la unión de los pantalones con la bota.

Pero para la progresión en condiciones invernales necesitamos cargar con elementos de seguridad que familiarmente llamamos “hierros”: crampones y piolet, este último el indiscutible símbolo del montañero. Pero tenerlos sin saber cómo utilizarlos es como no tenerlos. Y no vale con leerse el folleto que viene con el valioso complemento. Hay que pedir ayuda y formación a nuestro paciente amigo ochomilista o en su defecto buscar algún curso que nos enseñe, a través del club al que se pertenezca, de una empresa de guías o la Federación Madrileña de Deportes de Montaña (http://www.fmm.es/).

Pero si pretendemos andar sobre llano, las raquetas de nieve nos harán disfrutar. Estos instrumentos, como pies de pato, impiden que nos hundamos hasta la cintura o que metamos el pié en un agujero entre piedras con el riesgo que supone esto y la posibilidad de producirse una lesión muy seria.

Y ya pertrechados lo imprescindible: Preparar antes la ruta y prestar atención a la meteorología. La Federación Madrileña emite alertas sobre seguridad que no debemos ignorar. Hay que tener presente que en invierno tenemos menos horas de luz y por la noche bajan mucho las temperaturas. Además te puedes encontrar con nieblas, ventiscas y tormentas. Puede sorprenderte un desprendimiento o un alud y el hielo puede poner en peligro tu progresión por una ladera. Es importante consultar las previsiones (http://www.inm.es/) y además aprender a leer el cielo y prever, en lo posible, los cambios rápidos que suelen producirse en la alta montaña.

En nuestra sierra es fácil encontrarse con verglás, escarcha endurecida, lechosa o traslúcida que es especialmente peligrosa. Un resbalón puede dar con nuestros huesos en el hospital.

Y por favor, no olvidad la cámara. Febrero es un momento en el que suele darse en nuestra comunidad el fenómeno de la inversión térmica y por tanto el momento de disfrutar en nuestro Guadarrama de los inmensos y espectaculares mares de nubes.

[Ver también el blog de la Asociación y accede a la revista en formato pdf.]

CUERPO Y MENTE EN LA PARED ARTIFICIAL

Eric J. Hörst. APRENDER A ESCALAR EN ROCÓDROMO. Desnivel, 2007. 204 páginas.

Encontrar un texto específico que te ayude en un actividad concreta es difícil. Lo normal es tener que echar mano de manuales generales o necesitar un par de libros de los que extraer la información deseada. Lograrlo es tener un golpe de suerte (serendipia lo llaman algunos). Y si además el motor del autor coincide con tu objetivo la cosa es ya un acto de fe y conseguirlo un milagro.

Yo me hice con este manual porque quería entrenar en rocódromo cara a tener una forma mínima en mis salidas. Y me satisfizo ver que mi idea coincide con la de su autor: “Yo, por ejemplo, disfruto entrenando en el rocódromo durante los días laborales, pero lo hago con la intención de hacerme con alguna ruta de la madre naturaleza el fin de semana”.

Las características específicas de esta escalada produce auténticos fanáticos y más ahora que las competiciones se preparan para su salto a los Juegos Olímpicos. Mi miedo, por tanto, era encontrarme con un manual para amantes de las presas de resina. Pero el autor, además de ser un incondicional de la escalada en roca está muy lejos de fanatismos estériles: “La escalada en reocódromo y en roca son dos actividades enormemente diferentes, y la habilidad en el rocódromo no te garantiza una escalda segura en la pared de roca”.

En sus diez capítulos yo encontré todo lo que andaba buscando. Incluso más. Durante la lectura del manual, tal vez, lo que eché de menos fue algo de profundidad en el desarrollo de la gestualidad (la danza vertical), pero esta relativa carencia está salvada con creces por un montón de consejos que son evidentemente fruto de la experiencia del autor. Muchos de estos consejos hacen referencia al entrenamiento físico pero también a la forma de encarar psicológicamente la pared.

Pero no nos engañemos, no encontraremos ejercicios agotadores y tablas exhaustivas de repeticiones. Será una excelente guía para andar los primeros pasos.

Si lo que buscas coincide con lo que he comentado, no lo dudes, hazte con él. Yo no me había enfrentado nunca a una pared artificial con el cuerpo y la mente.

5.2.08

NAVACERRADA-LAS TORRES DE LA PEDRIZA-MANZANARES [7-07-2007]

Es una ruta que tenía programada hace tiempo. El objetivo era conocer Peñas Linderas (2.079 m.) Altos de Matasanos (2.086 m.) y naturalmente las Torres de la Pedriza con trepada incluida al 4º (2.026m.) y al 3º (2.013 m.) risco.

A pesar de serme mucho más cómodo el tren, me decidí por el autobús que sale del intercambiador de Moncloa a las ocho y que deja en el puerto a las nueve.

Este día en concreto, el autobús lo llenaron fundamentalmente montañeros. En cuanto llegó a su destino, cada uno enfiló su camino y la subida a Guarramillas, que normalmente está muy concurrida, la hice solo. Es más, durante todo el día sólo en Asómate de Hoyos y luego en La Pedriza me crucé con gente.Así las cosas, la ruta fue en su inicio tranquila y con un día espléndido. La normal de Cuerda Larga: Alto de Guarramilas (2.225 m. 9:55 h. 29º), Cerro de Valdemartín (2.278m. 10:42 h), Cabeza de Hierro Menor (2.374 m. 11:37 h.), Cabeza de Hierro Mayor (2.381 m. 11:59 h. 33º) y Asómate de Hoyos (2.239 m. 13:40h).
Tomo fotos y datos con tranquilidad. En Asómate de Hoyos paro a comer algo y disfrutar del paisaje. Siempre con la mirada puesta en La Pedriza y el fantástico espectáculo. Reviso el mapa y me despierta del ensueño un trueno. Miro hacia atrás y veo la que se ha formado al norte. Se ven relámpagos.
Son las 14:40 h. (Cinco horas y cuarenta minutos de actividad) y salgo disparado hacia Peñas Linderas y Alto de Matasanos. En el collado de Matasanos lo tuve claro. Calculé unos veinte minutos para subir a las dos torres que eran el objetivo. Pero el tiempo era oro. No había metido el chubasquero en la mochila. Yo precisamente, con lo pesado que me pongo para esas cosas. Hice foto y me despedí de ellas hasta la próxima. Quedan pendientes.
En el Collado Mirandero comienzo el descenso y pronto, como es habitual en mi, pierdo la senda (PR-M-2) que sólo recupero cuando ya había hecho la parte más dura en auténtico estilo “zarzing”.

En la característica placa tumbada que siempre está mojada quedó mi orgullo herido (también mi nalga derecha) con testigos (dos montañeros que pasaban por allí y que se preocuparon por mi estado). Fue un golpe doloroso y que con el tiempo se mostraría como muy serio.

Acabo con tres litros de agua. Llego al refugio Giner (17:04 h.) muy sediento. Descanso obligado por la pierna y por el escaso chorrillo que sale de la fuente de Pedro Acuña. Había tardado casi dos horas y media desde las Torres a buen paso. La suerte hacía que al final dejara atrás, definitivamente la tormenta.
Llego a Canto Cochino (17:52 h.) reventado y tengo que sentarme sobre la nalga izquierda y con la pierna derecha levantada y apoyada en otra silla. Una cerveza y a proseguir camino hasta El Tranco (18:11 h.) con una última mirada a las alturas de La Pedriza.
Cierro el cuaderno de anotaciones frente a la iglesia de Manzanares el Real a las 19:40 h. (Diez horas y cuarenta minutos de actividad). Me tomo otra cerveza y cojo el autobús hacia Madrid a las 20:00 h.

Un día de calor. Lástima de la carrera por la tormenta y lástima que se convirtiera en el principio de la pesadilla de mi lesión. (Ver también: La travesía del desierto. Ruta comentada en: Sistemacentral.net)

3.2.08

ESCALADA CLÁSICA Y SÓLO CLÁSICA

Heidi Pesterfield. ESCALADA CLÁSICA DE PRIMERO. CÓMO SOBREVIVIR AL APRENDIZAJE. Desnivel, 2006. 223 páginas.

Si un cirujano, en la mesa de operaciones, despreciara sus años de estudios diciendo que lo importante es la experiencia y que leer no vale de nada, es muy posible que a pesar de la anestesia el paciente saliese corriendo. No entiendo por qué cuando tu compañero de cordada dice lo mismo tú no reaccionas igual.

Sin una formación previa adquirida en cursos y en manuales como éste, es una temeridad irresponsable enfrentarse a una pared. Esa es una aventura que puede terminar muy mal y que puede arrastrar a tu compañero.

Este es uno de esos textos que deben leerse con atención. A mí me gustó en su momento y me sigue sorprendiendo cuando lo retomo.

Hay que tener en cuenta que algunas cosas (pocas) pueden resultar raras. Son los usos y costumbres que se dan en Estados Unidos. Por lo demás, y avisados, es un excelente trabajo de la autora, adornado puntualmente con los comentarios y experiencias de otros escaladores norteamericanos.

Recomendable.

Eso sí, después del aprendizaje nada como aplicar lo estudiado en la roca. Felices ascensiones.

1.2.08

BOSQUE Y CHORRERA DE MOJONAVALLE [27-01-2008]

Es una excursión de montaña apta para niños. Además de ser una salida muy justita para este convaleciente que fue a probar fuerzas. Se trata de llegar al Puerto de Canencia (M-626) desde la localidad de Miraflores. Muy lejos de la masificación que sufre el Puerto de Navacerrada o Cotos. Una vez aparcado el coche en la zona recreativa cruzamos la carretera y tomamos la pista forestal que asciende suavemente. Pasamos una barrera y continuamos camino. Encontraremos un chozo y más adelante un magnífico mirador, todo ello rodeado de pinos silvestres. A la media hora llegamos al Centro de Naturaleza El Hornillo que encontramos cerrado. Además, están desmantelando la instalación de energía solar.
Una vez en "El Hornillo" (al que tardamos en llegar unos 30 minutos) abandonamos la pista forestal y detrás de las mesas cubiertas cogemos la senda que en un cuarto de hora nos dejó en la chorrera.
El regreso lo hicimos por el mismo camino.

Agradable paseo de hora y media ideal para abrir el apetito que saciamos tumbados en las praderas del área recreativa del puerto. La ruta está seleccionada del libro de Javier Zarzuela Aragón, EXCURSIONES PARA NIÑOS POR LA SIERRA DE MADRID. Ediciones La Librería. 2006. Que por cierto es muy recomendable.